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Medicina Homeopática

La homeopatía, es una terapia complementaria bien establecida, ya que algunos homeópatas también son médicos convencionales. La creó a principios del siglo XIX el médico alemán, doctor Samuel Hahnemann, quien obtuvo sus remedios sobre todo de plantas y minerales, e incluso de productos animales. La homeopatía se desarrolló a partir de las ideas de Hahnemann sobre la enfermedad y la curación. Creía que la enfermedad era debido al desequilibrio de la fuerza vital del organismo y que los remedios que él preparaba neutralizaban este desequilibrio. Desarrolló los remedios a partir de tres conceptos. El primero de ellos expresa que “lo similar cura lo similar”. Éste es un antiguo concepto, pero el doctor Samuel Hahnemann lo retomó al observar que si tomaba quinina, un conocido tratamiento contra la malaria, experimentaba síntomas similares a los que producía dicha enfermedad.

El segundo concepto mantiene que “las dosis pequeñas son más efectivas que las dosis grandes”. En los tiempos de Hahnemann, eran habituales los problemas de efectos secundarios producidos por las mezclas de hierbas, y con ello intentaba reducir al mínimo esos problemas. Las preparaciones muy diluidas estadísticamente, no contienen ninguna molécula de sustancia original. Éste es el motivo por el cual no existe peligro de intoxicación, incluso cuando se usan sustancias muy tóxicas, como el arsénico. No obstante, en los últimos años se ha confirmado que las preparaciones tienen efectos físicos mensurables sobre los organismos vivos. Se ha indicado que este efecto se debe a la formación de un patrón en el agua causado por la “sucusión” que constituye una parte única del proceso de preparación de los remedios homeopáticos que tiene distintas potencias.